Ring renueva sus videotimbres con modelos 2K y 4K con batería, cable y PoE

Ring ha renovado buena parte de su catálogo de videotimbres con nuevos modelos con batería, versiones cableadas y una opción PoE+ pensada para instalaciones más avanzadas. Lo interesante de este lanzamiento no es solo que aparezcan modelos 4K, sino que ahora la gama está mucho más ordenada y resulta más fácil entender qué cambia realmente entre un modelo básico, un Plus, un Pro o el Elite.

Videotimbre inteligente Ring instalado en la entrada de una vivienda

Hasta ahora, en este tipo de lanzamientos muchas veces costaba ver dónde estaba el salto entre un producto y otro. Aquí, en cambio, Ring ha dejado bastante claro el reparto. Los modelos más sencillos se centran en cubrir la puerta de entrada con vídeo 2K, comunicación bidireccional y alertas de movimiento, mientras que los escalones superiores añaden visión con poca luz, visión nocturna adaptable, detección de movimiento 3D por radar, Audio+ o incluso alimentación por Ethernet en el caso del modelo más avanzado.

Esta vez la diferencia entre los modelos sí se entiende mejor

La nueva familia se divide de forma bastante clara entre videotimbres con batería, modelos cableados y una opción Elite que ya juega en otra liga. El planteamiento también es fácil de leer. Los modelos base van a lo esencial, los Plus añaden funciones más avanzadas de visión y detección, los Pro dan el salto al 4K y el Elite se reserva para instalaciones más serias con PoE+ y funciones de acceso.

Eso, llevado a la práctica, significa que Ring no se ha limitado a cambiar el diseño o a retocar nombres. Lo que ha hecho es escalonar mejor la gama para que el usuario vea antes de comprar si le basta con un modelo sencillo o si realmente le compensa subir a uno superior.

En batería hay tres niveles muy claros

Dentro de la familia sin cables, el modelo de entrada es el Battery Video Doorbell, que arranca en 99,99 euros. Es la opción más simple de la nueva gama y la más orientada a quien quiere instalar un videotimbre sin depender del cableado existente. Mantiene el vídeo Retinal 2K, el zoom mejorado de hasta 6 aumentos, el formato de cuerpo entero y la comunicación bidireccional, pero aquí no aparecen ni la detección 3D ni las funciones más avanzadas de visión nocturna. Además, su batería va integrada, así que para recargarlo hay que retirar el propio dispositivo del soporte.

Persona retirando un videotimbre Ring con batería de su soporte para recargarlo

Por encima queda el Battery Video Doorbell Plus, que sube a 179,99 euros y ya marca una diferencia bastante más visible. Sigue en 2K, pero añade visión con poca luz, visión nocturna adaptable y detección de movimiento 3D por radar. También cambia la forma de cargarlo, porque en este caso la batería es extraíble y se recarga por USB-C, un detalle más cómodo en el día a día. A eso se suma Wi-Fi 6 de doble banda, así que no se queda solo en un pequeño salto sobre el papel.

Persona cambiando la batería extraíble de un videotimbre Ring Battery Video Doorbell Plus

El siguiente escalón es el Battery Video Doorbell Pro, con un precio de 249,99 euros. Aquí sí aparece el salto al Retinal 4K, el zoom mejorado de hasta 10 aumentos y la comunicación bidireccional con Audio+. Mantiene además la visión con poca luz, la visión nocturna adaptable y la detección 3D, y Ring añade una batería recargable ultra que promete una carga más rápida. Es, en resumen, el modelo con batería más completo de toda la nueva familia.

Videotimbre Ring Battery Video Doorbell Pro instalado en la entrada de una vivienda

También cambia la batería. En este caso ya no va integrada en el cuerpo del dispositivo, sino que es extraíble, se carga por USB-C y vuelve a colocarse después, algo bastante más cómodo en el día a día. A eso se suma conectividad Wi-Fi 6 de doble banda, así que no es solo un modelo intermedio por precio, sino también por equipamiento y por planteamiento.

En los modelos cableados el salto también queda más lógico

La parte cableada empieza con el Wired Video Doorbell (2.ª gen.), que se queda en 79,99 euros y actúa como la puerta de entrada más asequible de toda la gama. Comparte la idea del modelo básico con batería, pero con la ventaja de la alimentación constante. Aquí hay vídeo Retinal 2K, comunicación bidireccional, detección de movimiento y formato de cuerpo entero, con una propuesta pensada para quien ya tiene instalación de timbre y quiere algo sencillo sin preocuparse por recargas.

Instalación de un videotimbre Ring cableado en la entrada de una vivienda

En el siguiente peldaño aparece el Wired Video Doorbell Plus, que sube a 179,99 euros y es donde la gama cableada empieza a ponerse más interesante. Mantiene el 2K, pero añade visión con poca luz, visión nocturna adaptable y detección de movimiento 3D mediante radar. También pasa a Wi-Fi 6 de doble banda y puede alimentarse tanto con el cableado existente como con el transformador de carril DIN incluido o con el adaptador de enchufe de Ring. Aquí ya se nota un producto más completo y menos básico.

Videotimbre Ring Wired Video Doorbell Plus instalado junto a la puerta de una vivienda

El Wired Video Doorbell Pro (3.ª gen.) se coloca en 249,99 euros y da el salto al Retinal 4K, al zoom mejorado de hasta 10 aumentos y a la comunicación bidireccional con Audio+. También añade visión con poca luz, visión nocturna adaptable y detección de movimiento 3D, así que queda como la opción cableada más avanzada dentro de la línea doméstica normal de Ring. Es el modelo pensado para quien quiere ir a por lo más completo sin salir todavía del formato tradicional de videotimbre para casa.

Videotimbre Ring Wired Video Doorbell Pro instalado en la entrada de una vivienda

Por encima de todos queda el Wired Video Doorbell Elite (2.ª gen.), con un precio de 499,99 euros. Aquí Ring ya no está pensando tanto en el usuario que solo quiere cambiar su timbre por uno con cámara, sino en una instalación más seria y más fija. Este modelo apuesta por alimentación PoE+, vídeo Retinal 4K, zoom mejorado de hasta 10 aumentos, visión con poca luz, Audio+ y detección de movimiento 3D.

La diferencia importante no está solo en la resolución ni en el precio, sino en el enfoque. Ring lo plantea como una solución de nivel profesional, con instalación recomendada por un profesional, montaje enrasado o sobre superficie y la posibilidad de usarlo como sistema de interfono para controlar una verja desde la app. Es el único de toda la familia que se separa claramente del uso más doméstico del resto.

Videotimbre Ring Wired Video Doorbell Elite junto a su soporte de montaje para instalación cableada

Más que una suma de modelos, Ring ha ordenado mejor su catálogo

Viendo la gama en conjunto, lo que más llama la atención es que esta vez el catálogo no parece una acumulación de nombres parecidos. En batería, el modelo base cubre lo esencial, el Plus añade mejor visión nocturna y radar, y el Pro da el salto al 4K con mejor audio y una batería más avanzada. En cableado, el esquema es parecido: el básico va a lo mínimo necesario, el Plus mete las funciones de visión y detección más avanzadas, el Pro suma 4K y Audio+, y el Elite ya entra en terreno PoE con un planteamiento más profesional.

También hay diferencias claras en conectividad. Los modelos más sencillos siguen en Wi-Fi 4 de 2,4 GHz, mientras que los Plus y Pro pasan a Wi-Fi 6 de doble banda. El Elite, por su parte, se mueve en el terreno del Ethernet y la alimentación PoE+, lo que lo coloca directamente en otro tipo de instalación.

La app y Ring Home siguen siendo el centro de la experiencia

Más allá de las diferencias entre modelos, toda la nueva familia gira alrededor de la app de Ring. Desde ahí se controlan las notificaciones en tiempo real, el vídeo en directo, la comunicación bidireccional, la vinculación con otros dispositivos de la marca y el panel de privacidad y seguridad.

Ring acompaña estos lanzamientos con una prueba gratuita de 30 días de su suscripción. En las fichas españolas, la marca la presenta como Ring Home, y con un plan compatible habla de hasta 180 días de historial de vídeo, alertas de detección de personas y paquetes, alertas con vista previa de vídeo y llamadas de timbre. En otras palabras, la experiencia completa sigue muy ligada al ecosistema propio de Ring.

Precio y disponibilidad de la nueva gama Ring

La nueva familia arranca en 79,99 euros con el Wired Video Doorbell (2.ª gen.) y en 99,99 euros con el Battery Video Doorbell. Los modelos Plus, tanto en batería como en cable, suben a 179,99 euros. Los Pro, también tanto en batería como cableados, se colocan en 249,99 euros. Y el Wired Video Doorbell Elite (2.ª gen.) queda como la opción más exclusiva con un precio de 499,99 euros.

En conjunto, lo que aporta hoy esta renovación no es solo más resolución o más referencias dentro del catálogo. Lo que realmente cambia es que ahora resulta bastante más fácil ver qué ofrece cada escalón y por qué un modelo cuesta más que otro. Los nuevos videotimbres ya aparecen en reserva, con una gama que va desde opciones muy sencillas para la puerta de entrada hasta una propuesta PoE pensada para instalaciones más exigentes.

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