El Shelly Flood Gen4 es un sensor de fugas de agua que llega con una propuesta poco habitual en este tipo de dispositivos. En vez de limitarse a los dos contactos clásicos en la base, incluye un cable detector de 2 metros que permite cubrir una superficie bastante más amplia, algo especialmente útil alrededor de una lavadora, bajo un fregadero o en zonas donde el agua puede aparecer lejos del cuerpo principal del sensor. Además, reúne en el mismo dispositivo Wi-Fi, Matter over Wi-Fi, Zigbee y Bluetooth, un planteamiento muy poco común en esta categoría.
Cuando lo vi, supe que tenía que traerlo al banco de pruebas. No porque me hiciera falta otro sensor de agua teniendo ya el Aqara SJCGQ11LM y el SONOFF SNZB-05P , sino porque sobre el papel prometía algo distinto: más superficie de detección gracias al cable y varias formas de integrarlo en Home Assistant. Después de varias semanas probándolo en situaciones reales, entre la lavadora, el fregadero y el patio con lluvia, ya tengo bastante claro qué aporta de verdad frente a los sensores clásicos y dónde están también sus límites.

Unboxing y primeras impresiones
Dentro de la caja venían el Shelly Flood Gen4, el cable detector de 2 metros, un extensor, el manual, una pegatina adhesiva para fijación y tornillos con tacos. El cuerpo del dispositivo está bien rematado y transmite una sensación correcta en mano, aunque aquí hay un matiz importante: el sensor tiene protección IP44, así que lo recomendable es no mojar el cuerpo principal y dejar que sea el cable el que quede expuesto en la zona donde quieres detectar la fuga.
A nivel de compatibilidad, llega preparado para encajar en varios ecosistemas, con soporte para Google Home, Alexa y Home Assistant, además de las distintas opciones de conectividad que ofrece el propio dispositivo. Esa flexibilidad es uno de sus grandes argumentos, pero también conviene ver luego qué expone realmente en cada integración.
Instalación: Matter, app Shelly y el “plan B”
Empecé instalándolo por Matter y, al primer intento, no conectó. Tras hacer un reset, ya pude añadirlo sin problema en Google Home. Al ser Matter over Wi-Fi, no necesitas pasar por la nube de Shelly para usarlo de esta forma, lo que ya le da un punto a favor si prefieres una integración más directa.
Después lo añadí a la app de Shelly, aunque no es un paso obligatorio. Por Bluetooth no hubo manera en mis pruebas, así que opté por la configuración por Wi-Fi. Ahí sí funcionó de inmediato: lo encontró en la red y se conectó a la primera.
También tienes un recurso útil si el alta se complica. El Shelly Flood Gen4 puede crear su propio punto de acceso, de modo que puedes conectarte directamente a él, introducir SSID y contraseña de tu red Wi-Fi y dejarlo listo desde ahí. Ese “plan B” sigue siendo una ventaja porque te permite salir del paso sin depender tanto de la app.
La app Shelly ofrece bastante control, aunque el histórico gratis se queda corto
En la pantalla principal de la app puedes ver el estado seco o mojado y el nivel de batería, y desde ahí mismo cambiar el nombre del dispositivo. Las notificaciones y el registro de actividad cumplen, pero el histórico de la versión gratuita se queda corto, ya que en mis pruebas mostraba unos cinco eventos aproximadamente. Si pagas, llegas a unos cien. Es justo el tipo de limitación que hace más interesante llevar el histórico a Home Assistant.
Dentro de la configuración del sensor puedes elegir entre modo lluvia, que no activa la sirena y se limita al aviso en el móvil, y modo inundación, que a su vez ofrece tres perfiles: Intenso, Normal y Económico. También puedes ajustar el tiempo de espera entre la detección del agua y el aviso, algo útil para adaptar el comportamiento del sensor según el escenario.

En el apartado de red puedes guardar dos redes Wi-Fi, activar el punto de acceso del dispositivo para configurarlo, activar o desactivar la nube, encender o apagar Bluetooth y habilitar MQTT si quieres usarlo con Home Assistant sin depender de la nube. La app añade además funciones como la notificación sin conexión, que es de pago, notas del dispositivo y otras opciones de uso compartido. También puedes hacer estos ajustes entrando directamente a la interfaz web del dispositivo, así que no dependes de la aplicación de Shelly para configurarlo.

Home Assistant: Matter, Shelly por Wi-Fi/MQTT o Zigbee
En Home Assistant hay varias formas de integrarlo y no todas ofrecen lo mismo. Con Matter, el teléfono lo detecta rápido o puedes añadirlo manualmente si ya lo tienes en Google Home o Alexa. Una vez instalado, expone el estado húmedo o seco. También aparece la opción de identificar el dispositivo, aunque en mis pruebas no respondía al pulsarla.
Con la integración de Shelly por Wi-Fi, Home Assistant lo detectó automáticamente en la red. Aquí la exposición es bastante más completa: además del estado húmedo o seco, tenía batería, estado del cable, si estaba en mute y la versión de firmware. Para mi uso en Home Assistant, esta vía me dio más juego que Matter, aunque la configuración avanzada sigue haciéndose desde la app o desde la web del propio dispositivo.

En Zigbee, usando Zigbee2MQTT, el Shelly Flood Gen4 entra en modo emparejamiento con tres pulsaciones. En mi caso necesitó dos intentos, pero acabó enlazando bien con el coordinador. Para cambiar de Wi-Fi a Zigbee y al revés hacen falta cinco pulsaciones. Un detalle curioso es que, al activar Zigbee, puedes usar ambos a la vez, aunque Matter deja de funcionar. En Zigbee expone el estado húmedo o seco y la batería, y según la integración también verás la calidad de enlace. En mi caso, es el modo con el que probablemente se quede, porque no soy muy amigo de sumar más dispositivos Wi-Fi de los necesarios. La app de Shelly, además, puede seguir notificando aunque lo uses por Zigbee.
Pruebas reales: dónde destaca de verdad y dónde no
Aquí es donde se nota si el cable aporta algo o es solo marketing. En fugas reales, el comportamiento me ha parecido bueno. No salta con una gota aislada, pero cuando hay agua de verdad el aviso llega en unos cinco segundos aproximadamente desde que el cable se moja. Para escenarios como una fuga bajo la lavadora, el fregadero o una acumulación de agua en el suelo, me ha parecido una respuesta rápida y útil.

En lluvia hay más matices. Si lo que buscas es que te avise con la primera llovizna, este Shelly Flood Gen4 no me parece la mejor opción. Necesita que el cable se moje bien para empezar a detectar. A cambio, también es cierto que se seca rápido, en menos de cinco minutos en mis pruebas, y queda listo para lanzar un nuevo aviso. Mi sensor sensor RB-SRAIN01 avisa antes con unas pocas gotas, pero tarda más en secarse y hasta que no vuelve a seco no genera un nuevo evento.
Otro punto a favor es la sirena integrada. Yo medí unos 83 dB aproximadamente y, al menos en interior, se escucha sin problema. No solo avisa al móvil: también te ayuda a localizar rápido la zona donde está la fuga.
En batería usa cuatro pilas AA. Tras dos semanas de pruebas, el nivel estaba al 93 %. Shelly habla de hasta dos años de autonomía, aunque aquí prefiero seguir observándolo a largo plazo antes de sacar conclusiones más firmes.
Avisos al mojarse y al volver a seco: más útil de lo que parece
Una cosa que me ha gustado es que no solo avisa cuando detecta agua, sino también cuando vuelve a seco. Eso le da una utilidad extra en algunos montajes, porque permite saber no solo que hubo una fuga o una entrada de agua, sino también cuándo ha desaparecido. No llega al nivel de una sonda dedicada como la ONENUO 898GT, porque tarda algo más en secarse, pero para ciertos usos sí puede servir como una especie de sonda sencilla.

Dónde colocarlo y cómo aprovechar mejor el cable
El cable detector del Shelly Flood Gen4 es rígido y no siempre queda completamente plano, así que conviene pensar bien su recorrido antes de fijarlo. Yo lo he probado rodeando la lavadora, detrás del lavabo y del váter en el baño, y también en el patio como sensor de lluvia aprovechando estos días de agua. En cocina, puede tener mucho sentido bajo el fregadero y estirando el cable hasta la lavadora o el lavavajillas.
Los 2 metros incluidos dan bastante juego, y si se quedan cortos, Shelly permite ampliar la longitud hasta 150 metros. Ahí es donde este modelo empieza a marcar diferencias reales frente a sensores de contacto simple: no detecta solo un punto, sino un recorrido mucho más amplio.

Frente a Aqara y Sonoff
Comparado con modelos como el Aqara SJCGQ11LM o el SONOFF SNZB-05P, el Shelly Flood Gen4 tiene varias bazas claras. La primera es la sirena integrada, que ayuda a localizar el problema sin depender solo del móvil. La segunda es la mayor superficie de detección gracias al cable. Y la tercera es el enfoque multiprotocolo, con Wi-Fi, Matter over Wi-Fi y Zigbee en el mismo dispositivo.
El punto que más puede frenar la compra es el precio. El Shelly Flood Gen4 ronda los 30 euros, mientras que Aqara y Sonoff suelen moverse sobre los 20 euros, a veces incluso algo menos en AliExpress. Si lo que quieres es un sensor básico que te avise cuando hay agua, esos modelos siguen teniendo sentido. Donde el Shelly destaca de verdad es cuando quieres cubrir más superficie y tener varias opciones de integración.
Precio y disponibilidad
Ya disponible tanto en la tienda oficial de Shelly como en Amazon a un precio de ~30 €.
Sensor de inundación para detectar fugas de agua y recibir avisos en el móvil.
Conclusión
Después de probarlo durante varias semanas, el Shelly Flood Gen4 me parece un sensor muy interesante si buscas algo más completo que los detectores de agua tradicionales. El cable detector de 2 metros marca una diferencia clara frente a los sensores de contacto simple, porque permite cubrir perímetros completos alrededor de lavadoras, fregaderos o zonas donde una fuga podría empezar lejos del dispositivo. Además, la sirena integrada ayuda mucho a localizar rápidamente el origen del problema.
En conectividad, el hecho de poder usar Matter, Shelly por Wi-Fi/MQTT o Zigbee hace que sea un sensor bastante flexible para integrarlo en Home Assistant o en otros ecosistemas domóticos. Para quien valora el control local y las distintas vías de integración, aquí tiene un punto fuerte claro.
Ahora bien, también conviene tener claras sus limitaciones. No me parece el mejor sensor si lo que buscas es detectar las primeras gotas de lluvia, porque necesita que el cable se moje bien para activarse. El cable también es rígido, algo que condiciona la instalación, y el precio queda por encima de alternativas más simples de Aqara o Sonoff.
Si priorizas detección fiable de fugas, cobertura amplia gracias al cable y varias opciones de integración, el Shelly Flood Gen4 tiene bastante sentido. Si solo necesitas un sensor básico de agua y quieres gastar lo mínimo, hay opciones más sencillas que siguen cumpliendo.
✅ Pros
- ✅Multiprotocolo: Wi-Fi + Matter (over Wi-Fi) + Zigbee (+ Bluetooth para alta).
- ✅Cable detector de 2 m incluido, extensible hasta 150 m (cubre perímetros amplios).
- ✅Detección rápida en fugas: aviso en ~5 s desde que el cable se moja.
- ✅Alarma sonora ~83 dB para localizar la fuga.
- ✅Funciona sin nube: alta por Matter y, en HA, más entidades vía Shelly/MQTT.
- ✅Modos dedicados: lluvia (sin sirena) e inundación (Intenso/Normal/Económico) + retardo ajustable.
- ✅Avisos de estado al mojarse y al volver a seco.
- ✅App completa: dos Wi-Fi guardadas, AP de configuración, MQTT y webhooks.
- ✅IP44 adecuada para interior y exterior bajo cubierta.
❌ Contras
- ❌No sirve para “primera llovizna”: necesita el cable bien mojado.
- ❌Cable rígido: cuesta dejarlo totalmente pegado al suelo.
- ❌Emparejamiento irregular: BT no entró; Zigbee necesitó dos intentos; Matter pidió reset.
- ❌Histórico corto en la app gratis (~5 eventos) y algunas funciones de pago (p. ej., aviso sin conexión).
- ❌Cuerpo IP44: mejor no mojar el dispositivo; usa el cable en zonas expuestas.
- ❌Precio por encima de alternativas básicas (~30 € vs ~20 € en Aqara/Sonoff).
Preguntas frecuentes sobre el Shelly Flood Gen4
No. Lo pude integrar por Matter over Wi-Fi directamente en Google Home, por Shelly en local con MQTT y por Zigbee en Home Assistant. Incluso con Zigbee, la app de Shelly siguió enviando avisos.
Depende. Para unas primeras gotas no es el mejor, porque necesita que el cable esté realmente mojado. Para avisar de agua real (lluvia fuerte, entrada de agua donde no debería) sí funciona y avisa en unos segundos.
Tiene sirena integrada. En mis pruebas medí unos ~83 dB en interior. Eso ayuda muchísimo a localizar rápido de dónde sale el agua aunque no tengas el móvil encima.
Sí. Lleva un cable de detección de 2 metros (ampliable hasta 150 m) que puedes pasar rodeando la lavadora, bajo el fregadero, detrás del lavabo o alrededor del inodoro. El cuerpo del sensor es IP44, así que es mejor que no sea él el que se empape: que toque el agua el cable.
Funciona con 4 pilas AA. Después de unas dos semanas de pruebas intensas estoy en torno al 93%. Shelly habla de unos dos años de autonomía; voy a seguir monitorizando ese dato.
Por Zigbee2MQTT se integró tras dos intentos y muestra húmedo/seco y batería. Por la integración Shelly vía Wi-Fi/MQTT expone más cosas: batería, estado de mute, firmware y si el cable está conectado. Yo me quedo con Zigbee porque prefiero no depender del Wi-Fi.
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