Shelly Presence Gen4: así es el nuevo sensor de presencia mmWave con Zigbee, Matter y hasta 10 zonas

Shelly ya ha detallado oficialmente el Presence Gen4, un nuevo sensor de presencia para interiores que se perfila como uno de sus lanzamientos más llamativos dentro de la domótica. Su propuesta gira en torno a un radar mmWave capaz de detectar personas incluso cuando están quietas, algo especialmente útil en estancias donde un sensor de movimiento convencional suele quedarse corto. A eso suma hasta 10 zonas personalizables, detección de varias personas a la vez y un planteamiento muy abierto en integración, aunque por ahora la marca todavía no ha confirmado una fecha oficial de venta.

Shelly Presence Gen4 sobre su base en color blanco

Un sensor pensado para detectar presencia real y no solo movimiento

Lo que más llama la atención de este modelo es que Shelly no lo plantea como el típico accesorio que reacciona cuando alguien pasa por delante. El Presence Gen4 busca detectar presencia real dentro de una estancia, incluso cuando la persona permanece sentada o apenas se mueve. Esa diferencia es importante en dormitorios, despachos, baños o salas de estar, donde muchas veces un sensor convencional deja de “ver” a alguien simplemente porque ha dejado de moverse unos segundos.

Según la información oficial, este modelo puede identificar hasta seis personas al mismo tiempo y cubrir superficies de hasta 42 m². No es una cifra menor, porque lo sitúa directamente en el terreno de los sensores de presencia más ambiciosos para interior. Shelly también habla de una visualización sobre mapa de las personas detectadas, una función pensada para entender mejor cómo se reparte la ocupación dentro de la habitación y para afinar automatizaciones más precisas.

A eso se añade la posibilidad de configurar hasta 10 zonas personalizadas. En la práctica, esto permite ir más allá de la idea básica de “hay alguien o no hay nadie” y trabajar por áreas concretas dentro de una misma estancia. Es fácil imaginar escenarios en los que se enciende solo una parte de la iluminación, se activan dispositivos en una zona concreta o cambia una escena según dónde se detecte presencia.

Ajustes avanzados para evitar falsas detecciones en casa

Otro punto interesante es que Shelly no se ha quedado en una promesa genérica de detección inteligente. El Presence Gen4 incluye controles para ajustar sensibilidad y potencia de transmisión, además de opciones avanzadas de afinado. Este detalle tiene bastante peso en un producto así, porque una buena experiencia no depende solo del sensor, sino también de lo bien que se adapta a cada habitación.

La marca también confirma filtros para ignorar movimiento cerca del suelo y reducir falsas detecciones provocadas por mascotas pequeñas o por robots aspiradores. Es un detalle especialmente útil en casas donde este tipo de dispositivos forman parte del día a día, porque evita una de las situaciones más típicas en domótica: automatizaciones que se disparan cuando no deberían.

Junto al radar mmWave, el dispositivo incorpora un sensor de luz que informa de estados de oscuridad, penumbra y alta luminosidad. Esto permite combinar presencia y nivel de luz ambiente para crear automatizaciones más naturales, por ejemplo al encender una iluminación suave cuando empieza a caer la tarde o al activar una escena distinta si la habitación ya recibe suficiente luz.

Wi-Fi 6, Bluetooth, Zigbee y Matter, pero con un matiz importante

En conectividad, el Presence Gen4 llega con Wi-Fi 6, Bluetooth 5 LE y Zigbee 3.0, además de soporte Matter-over-Wi-Fi. Sobre el papel, es una propuesta muy completa para encajar tanto en instalaciones sencillas como en entornos más avanzados. Shelly también confirma integración con Shelly Cloud, Home Assistant y otras plataformas populares, además de mantener su interfaz web integrada para configuración y monitorización directa.

Aquí, eso sí, hay un detalle importante que conviene dejar claro. Zigbee y Matter no aparecen como modos simultáneos de funcionamiento, sino como firmwares alternativos. La propia documentación indica que se puede cambiar entre uno y otro con cinco pulsaciones rápidas del botón del dispositivo. Es un matiz clave para quien busque integrarlo en Home Assistant o esté valorando qué protocolo le interesa más, porque no se trata de usar ambos a la vez, sino de elegir el que mejor encaje en cada instalación.

Shelly acompaña esta conectividad con funciones que suelen interesar bastante al usuario más avanzado, como MQTT, scripting, webhooks, cifrado, KVS, horarios y horarios avanzados. Es decir, no es solo un sensor pensado para verse bien en una app, sino también para integrarse en automatizaciones más elaboradas y en configuraciones con mayor control local.

Imagen promocional del Shelly Presence Gen4 con conectividad Wi-Fi, Bluetooth, Zigbee y Matter

Diseño compacto, dos colores y varias opciones de montaje

En el apartado físico, este nuevo sensor mantiene un formato bastante compacto. Sin base mide 64 x 41 x 26 mm, así que no parece un dispositivo especialmente aparatoso para instalar en pared o colocar sobre un mueble. La carcasa combina plástico con una parte trasera de aluminio, y la marca confirma que estará disponible en color blanco y también en negro, un detalle pequeño, pero útil para quien quiera integrarlo mejor en la estética de la estancia.

No funciona con batería, sino mediante USB-C a 5 V, algo lógico en un producto pensado para detección continua. Shelly incluye una base de apoyo para colocarlo en horizontal, pero también contempla instalación con cinta adhesiva o con tornillos y tacos. Incluso permite montaje invertido, una opción pensada para adaptar mejor la lógica de detección cuando el dispositivo se instala girado 180 grados.

Según la documentación oficial, está pensado para habitaciones de hasta 8 x 8 metros. En montaje en pared ofrece una cobertura horizontal de 140 grados y una cobertura de 8 x 8 metros, mientras que en esquina reduce su campo a 90 grados y cubre hasta 7 x 7 metros. La marca recomienda instalarlo a unos 2 metros de altura, con un máximo de 2,9 metros de altura de sala y una inclinación aproximada de 15 grados. También especifica detección de presencia estática de hasta 3 metros, un dato importante para entender mejor hasta dónde llega esa capacidad de detectar a una persona quieta.

Un lanzamiento que entra de lleno en el terreno del Aqara FP2

Visto en conjunto, el Shelly Presence Gen4 deja claro cuál es su objetivo: ofrecer una detección de presencia más precisa y más configurable que la de un sensor básico, con margen real para adaptar zonas, sensibilidad y comportamiento según la estancia. No se queda en la promesa típica de encender una luz cuando alguien entra, sino que apunta a automatizaciones más finas y más útiles en el día a día.

Por planteamiento y tipo de uso, este nuevo modelo entra de lleno en el terreno del Aqara FP2, que hasta ahora ha sido una de las referencias más conocidas dentro de esta categoría. La diferencia es que Shelly intenta hacerse hueco con un enfoque muy suyo, más centrado en la integración avanzada, el control local y la flexibilidad de conectividad. Y eso es precisamente lo que hace interesante este lanzamiento a día de hoy: no solo promete presencia por radar, sino una base bastante seria para montar automatizaciones de interior más precisas, más personalizables y mejor adaptadas a cada casa.

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