Shelly Presence Gen4 en Home Assistant: control local, zonas y comparativa con Aqara FP2
El Shelly Presence Gen4 llega como uno de los sensores de presencia más interesantes para quienes usamos Home Assistant y buscamos detección real, zonas configurables y control local. Lo he probado durante varias semanas en casa, en diferentes habitaciones y con distintas formas de integración: Home Assistant con la integración oficial de Shelly, Google Home mediante Matter y Zigbee2MQTT.
Además, lo he comparado directamente con el Aqara FP2, que es el sensor que uso habitualmente en el salón. Por eso este análisis no se queda solo en lo que prometel, sino que también sirve como una comparativa real entre Shelly Presence Gen4 vs Aqara FP2 en uso diario.
La principal ventaja del Shelly Presence Gen4 es que ofrece varias formas de conexión. Según la documentación oficial, el modelo S4SN-0U61X funciona con Wi-Fi 6, Bluetooth 5 LE y Zigbee 3.0, además de soportar Matter-over-Wi-Fi. También incluye sensor de iluminación, puede detectar hasta 6 personas, permite crear hasta 10 zonas configurables y cubre hasta 42 m².
Otro punto importante es que se puede usar sin depender obligatoriamente de la nube. De hecho, no necesitas instalar la aplicación de Shelly si no quieres. Puedes conectarte directamente al dispositivo desde el navegador y configurar buena parte de sus parámetros desde su interfaz web. Para quienes usamos Home Assistant y valoramos el funcionamiento local, esto ya es un gran punto a favor.
Compré el dispositivo cuando salió a la venta, pero he ido retrasando el análisis porque quería probarlo bien. En mi caso, por WiFi funciona muy bien, pero con Zigbee2MQTT la experiencia no ha sido buena.
En este análisis voy a centrarme en la experiencia real: instalación, configuración, integración con Home Assistant, uso por Matter, pruebas en varias habitaciones, zonas, sensor de iluminación, problemas encontrados y comparación frente al Aqara FP2.
Resumen del Shelly Presence Gen4 tras probarlo
El Shelly Presence Gen4 es un sensor de presencia muy interesante si usas Home Assistant y quieres un dispositivo local, configurable y con muchas opciones avanzadas. Su punto fuerte está en la integración oficial de Shelly, que en mi caso ha funcionado bien, expone bastantes entidades útiles y no obliga a depender de la nube.
Lo mejor del dispositivo es la cantidad de ajustes que permite. Podemos configurar zonas, límites de habitación, puntos ciegos, altura mínima y máxima de detección, sensibilidad, potencia del radar, LED, modo nocturno, Matter, MQTT, WiFi, punto de acceso y nube. También me ha gustado su velocidad al detectar la entrada en una habitación y el funcionamiento de las zonas cuando el sensor está bien colocado.
Lo peor es que no me ha parecido tan sencillo de configurar como el Aqara FP2. La calibración de la habitación es más manual, el sensor de iluminación no me ha convencido tanto, el ángulo de detección de 140 grados puede condicionar mucho la ubicación y, en mi instalación, Zigbee2MQTT no ha funcionado correctamente aunque expone entidades.
Mi conclusión es bastante clara: si buscas un sensor de presencia avanzado para Home Assistant, con control local y muchas opciones de ajuste, el Shelly Presence Gen4 es una muy buena opción. Si prefieres algo más sencillo, visual y rápido de configurar, el Aqara FP2 sigue siendo más cómodo.
Características del Shelly Presence Gen4
Unboxing y primeras impresiones
Una vez abrimos la caja nos encontramos con el Shelly Presence Gen4, un cable USB, los manuales, una pegatina 3M y dos tacos con dos tornillos por si queremos instalarlo de forma fija.


El sensor combina plástico con una parte trasera de aluminio, y tiene un diseño bastante sencillo. En la parte inferior incorpora una luz de estado que permite ver cuándo detecta presencia o si hay algún error. Lo bueno es que esta luz se puede desactivar, algo importante si lo vamos a colocar en un dormitorio o en una zona donde pueda molestar por la noche.
En la parte posterior tenemos el conector USB-C y el botón físico. En el botón, una pulsación sirve para comprobar el estado del dispositivo y mostrar el estado actual mediante el LED. Tres pulsaciones rápidas activan el modo de emparejamiento Zigbee. Cinco pulsaciones rápidas cambian el dispositivo entre el firmware Matter, que es el modo por defecto, y Zigbee, o al revés. Además, manteniendo pulsado durante 5 segundos se realiza un reinicio de red.
Aquí conviene tener en cuenta algo importante. Según la guía oficial de Shelly para añadir dispositivos Gen4 a una red Zigbee, a partir del firmware 1.7.0 el cambio entre Matter/WiFi y Zigbee debe hacerse desde la interfaz web local, entrando en Settings y usando la opción Switch to Matter/Zigbee. Por eso, si no consigues cambiar de modo solo con el botón, no tiene por qué ser un fallo del dispositivo. Puede depender del firmware que tengas instalado.


El soporte permite colocar el sensor de pie. También podemos desmontar la parte trasera para atornillarlo a la pared o pegarlo con la cinta 3M incluida. El dispositivo está disponible en blanco y negro. En mi caso, compré el modelo en color negro.
Instalación: tuve que recurrir al modo AP
La instalación inicial me dio algunos problemas. La aplicación detectaba el Shelly Presence Gen4, pero no terminaba de completar el proceso.
Al final opté por conectarme al dispositivo en modo AP, configurar desde ahí la conexión WiFi y, una vez conectado a mi red, añadirlo desde la aplicación. De esta forma funcionó sin problema.


Lo curioso es que no ha sido algo aislado con este sensor. Me pasó algo parecido con el Shelly Flood Gen4 y con el Shelly Power Strip 4 Gen4. No es un problema grave porque se puede solucionar, pero sí deja claro que la instalación inicial puede requerir algo más de paciencia que en otros dispositivos más guiados desde la app.
Instalación en Home Assistant
En Home Assistant la experiencia ha sido bastante mejor. Con la integración oficial de Shelly, el sensor se detecta automáticamente. Solo hay que añadir el dispositivo y aparece sin demasiada complicación.
Esta integración funciona de forma local, por lo que no es necesario tener activada la nube de Shelly para usarlo en Home Assistant. Para mí, este es uno de sus puntos más importantes.
Una vez instalado, Home Assistant muestra el nivel de iluminancia y los estados de luz: oscuro, crepúsculo y brillante. También aparecen los objetos detectados, donde se muestra el número de personas, el estado de presencia o libre, el estado del firmware, si está actualizado, la opción de firmware beta aunque esté desactivada, si está en la nube, la intensidad de la señal, si necesita un reinicio y el tiempo de actividad.


Además, si creamos zonas desde la configuración del sensor, también aparecen en Home Assistant para ver el estado de ocupación y los objetos detectados en cada una de ellas.
Aquí hay una diferencia importante con el Aqara FP2. Mientras que el Shelly Presence Gen4 tiene integración oficial en Home Assistant, el Aqara FP2 lo he integrado mediante HomeKit Controller. Aqara indica que el FP2 se expone como varios sensores en HomeKit, Home Assistant, Alexa y Google Home, y en mi caso mediante HomeKit expone luminancia, estado de ocupación y zonas.
Matter y Google Home: instalación sencilla, pero muy limitada
También probé el Shelly Presence Gen4 en Google Home a través de Matter. Una vez instalado el firmware de Matter, el proceso fue bastante sencillo. Google Home lo detectó automáticamente y solo tuve que escanear el código QR que aparece en la parte posterior del dispositivo. Se añadió a la primera, sin ningún problema.


El problema es que, al menos en mis pruebas, Matter queda muy limitado. En Google Home solo pude ver si estaba ocupado o no. No tuve acceso a la iluminación, así que para mi uso se queda bastante corto.
También probé la instalación por Matter en Home Assistant. El dispositivo se añadió bien, pero no aparecían las nuevas zonas si las agregaba. Solo detectaba presencia y tampoco aparecía la iluminación. Por eso, aunque Matter funciona, en mi caso no ha sido la opción más recomendable si quieres aprovechar todo lo que ofrece este sensor.
Zigbee2MQTT: se instala, pero en mi caso no funciona bien
El Shelly Presence Gen4 también puede funcionar mediante Zigbee, pero aquí es donde me he encontrado con el mayor problema del análisis.
Zigbee2MQTT lo identifica oficialmente como Shelly S4SN-0U61X, Presence Gen4 Zigbee. Sobre el papel, expone ocupación, nivel de luz, umbral de oscuridad, umbral de brillo, identificación, estado de la WiFi, dirección IP, DHCP y configuración WiFi. También puede descubrir las zonas configuradas desde el dispositivo.
En mi instalación he conseguido instalarlo sin problemas y el dispositivo expone bastantes entidades. Aparecen las 10 zonas, el nivel de iluminación, opciones para ajustarlo, el estado de la WiFi e incluso parámetros relacionados con la configuración y la calidad de la luz.
Parece que todo está ahí. El problema es que, en la práctica, no me ha funcionado correctamente.
El sensor de iluminación se actualiza de vez en cuando, pero el sensor de presencia no cambia cuando paso por delante. Además, cualquier configuración que modifico no se mantiene. También lo he probado con el firmware beta y el resultado ha sido el mismo.
Por eso, aunque el dispositivo aparece como compatible y expone entidades en Zigbee2MQTT, en mi instalación no puedo recomendarlo todavía para usarlo por esta vía. Si lo vas a usar con Home Assistant, mi experiencia ha sido mucho mejor con la integración oficial de Shelly por WiFi.
Configurando el sensor
Una vez instalado, toca configurarlo. En principio, con la configuración por defecto debería valer para muchos usuarios, pero si queremos que funcione realmente bien, conviene dedicarle un rato.
Lo primero que hice fue calibrar la habitación. Aquí, sinceramente, creo que gana el Aqara FP2. En el FP2 el proceso es más sencillo: nos movemos por la habitación para ajustar el tamaño y luego dejamos que la IA analice la estancia.
En el Shelly Presence Gen4 el proceso es más manual. Lo mejor es moverse por la habitación para ver hasta dónde llega la detección y, mirando el plano, entrar en los límites de la habitación para recortar las zonas que se salen del espacio real. No es complicado, pero tampoco es tan sencillo como en el FP2.


También podemos añadir muebles para dar forma a la habitación. En mi caso, lo veo más como algo visual que como una función realmente imprescindible, aunque puede servir para orientarte mejor cuando estás configurando el plano.
Otra opción interesante es crear puntos ciegos. Por ejemplo, si tenemos un ventilador en una zona concreta, podemos marcar esa parte como punto ciego para que el sensor no detecte ahí y así evitar falsas detecciones.
Zonas configurables: una de sus funciones más útiles
Una de las funciones más interesantes del Shelly Presence Gen4 es la posibilidad de crear zonas.
En mi salón, por ejemplo, tengo una lámpara en la entrada y otra al fondo, junto al sofá. La idea es sencilla: cuando entras en el salón, se enciende la lámpara principal; cuando te sientas en el sofá, se apaga esa luz y se enciende la lámpara que tengo junto al sofá.


Esto también lo hace el Aqara FP2, y la verdad es que es una de las funciones que más sentido tiene en un sensor de presencia. No se trata solo de saber si hay alguien en una habitación, sino de saber en qué parte de la estancia está y actuar en consecuencia.
El Shelly permite configurar hasta 10 zonas. El Aqara FP2 permite hasta 30 zonas y trabaja sobre una matriz de hasta 320 celdas. En la práctica, para una habitación normal, 10 zonas pueden ser suficientes, pero si quieres dividir mucho el espacio, el FP2 ofrece más margen.
Sensor de iluminación: útil, pero no me ha convencido del todo
Otro punto importante es el ajuste de luminosidad. Aquí el Shelly Presence Gen4 me ha sorprendido, pero no necesariamente para bien.
No trabaja exactamente como esperaba con el número de lux. En su lugar, utiliza tres estados de luz: oscuro, crepúsculo y brillante. Esto puede ser cómodo para algunos usuarios, porque simplifica bastante la configuración. Lo bueno es que esos umbrales no vienen cerrados, sino que podemos ajustarlos a nuestro gusto.


En mi caso puse el umbral oscuro en 1 y el brillante a partir de 20. Lo hice así porque fue el único ajuste que me funcionó para que la luz se encendiera con poca luz. Con la configuración por defecto, la luz se encendía demasiado pronto.
Aun así, me gustaría poder ajustarlo mejor. Incluso poniendo el Shelly a 1, se encendía con demasiada luz para mi gusto. En el Aqara FP2 lo tengo configurado a 4 lux y me resulta más preciso para este uso. En este apartado, para mi forma de automatizar luces, gana el FP2.
Ajustes avanzados: aquí Shelly tiene mucho que ofrecer
Si te gusta ajustar el sensor a tu gusto, el Shelly Presence Gen4 tiene muchísimas opciones.
Podemos activar el montaje invertido si necesitamos colocarlo al revés, ajustar la altura mínima y máxima de detección, modificar la potencia de transmisión del radar y tocar la sensibilidad.
El ajuste de altura me parece especialmente útil. En mi caso puse la altura mínima en 0,3 metros para que el robot aspirador no activara la luz cuando pasara. También puede ser interesante si tienes mascotas y no quieres que el sensor las detecte.


También podemos calibrar el sensor para que detecte el ángulo cada vez que lo movamos, ajustar el brillo del LED, apagarlo por completo o programar un modo nocturno para que no se encienda a determinadas horas. Esto es muy útil si lo vas a poner en el dormitorio.
Luego está la sintonía fina, que ya entra en opciones más avanzadas. No creo que todo el mundo tenga que tocar ahí, pero está bien que exista para quienes quieran ajustar el sensor con más precisión.
También tenemos la opción de desactivar la nube de Shelly, configurar el punto de acceso, cambiar la WiFi, activar Matter o usar MQTT.
Como ya he mencionado, el dispositivo puede funcionar con Matter-over-WiFi o mediante Zigbee, pero no con los dos modos principales a la vez. Según el uso que le vayamos a dar, tendremos que cambiar entre el firmware Matter/WiFi y Zigbee. También existe firmware beta.
Lo curioso es que en la aplicación no encontré la opción para cambiar entre Matter y Zigbee. Para hacerlo tuve que conectarme directamente al dispositivo, ya fuera en modo AP o a través de la red WiFi. Desde ahí sí aparece la opción de cambiar entre Matter, Zigbee y firmware beta.
Este punto es más importante de lo que parece. Según la documentación oficial de Shelly para dispositivos Gen4, a partir del firmware 1.7.0 el cambio de firmware entre Matter/WiFi y Zigbee solo puede hacerse desde la interfaz web local, en Settings y después Switch to Matter/Zigbee. Esto explica bastante bien por qué el proceso puede resultar confuso si intentas hacerlo desde la app o solo mediante pulsaciones del botón.
Pruebas reales en tres habitaciones
Como suelo hacer en este tipo de análisis, no he probado el sensor en una sola ubicación. Lo he usado en tres lugares diferentes: primero en mi habitación de trabajo, después en el baño y por último en el salón.
La idea era ver cómo se comportaba en situaciones distintas, porque un sensor de presencia puede funcionar muy bien en una habitación amplia y fallar en un baño pequeño simplemente por el ángulo, la colocación o los objetos que tenga cerca.
Prueba en la habitación de trabajo
Primero coloqué el Shelly Presence Gen4 en la entrada de mi habitación de trabajo. Lo tuve en pruebas y configuré la altura para que no detectase por debajo de medio metro, con la idea de que el robot aspirador no encendiera la luz cuando pasara.
La detección al entrar fue realmente rápida. En cuanto entraba en la habitación, la luz se encendía casi de inmediato.
Eso sí, aquí apareció una de las limitaciones importantes del sensor: su ángulo de detección de 140 grados. Al colocarlo en la entrada, hasta que no daba unos pasos dentro de la habitación, la luz no se encendía. Además, si me quedaba parado justo en la puerta, la luz se apagaba.
No es que el sensor detecte mal, es que la colocación importa mucho.
Después lo puse al otro lado de la habitación, justo encima del ordenador. En esa posición ya no tenía el problema del ángulo, pero apareció otro detalle: como el ordenador quedaba justo debajo, el dispositivo no detectaba bien la ausencia.
Lo solucioné creando un punto ciego en la zona donde está el ordenador. Con eso quedó corregido y la respuesta fue muy buena en todo momento.
También pude comprobar que el ajuste de altura funciona bien. Una de las veces me agaché para revisar una regleta que tenía en el suelo y me quedé a oscuras. No es un fallo como tal, porque era consecuencia directa de la altura mínima que había configurado, pero demuestra que hay que ajustar este parámetro con cuidado.
Prueba en el baño
La siguiente prueba fue en el baño. Aquí el resultado no fue tan bueno.
Lo puse encima del espejo, que es donde suelo colocar otros sensores cuando hago pruebas. En principio funcionaba bien, pero el problema volvió a ser el ángulo. Al ser un baño pequeño y estar el váter justo al lado del espejo, cuando me sentaba a meditar la luz se apagaba.


Esto no me ha pasado con el Meross MS605 que tengo actualmente en el baño ni con el Aqara FP300. La solución habría sido cambiar el Shelly de posición, pero en mi caso no me fue posible porque necesita cable y no tenía una ubicación mejor donde colocarlo fácilmente.
Por eso, si estás pensando en ponerlo en un baño, yo tendría muy en cuenta la colocación. No basta con ponerlo donde quede cómodo o donde tengas un enchufe cerca. Hay que comprobar que el ángulo cubre realmente la zona donde vas a estar.
Prueba en el salón
La siguiente prueba fue en el salón, donde tengo instalado habitualmente el Aqara FP2. En esta estancia el FP2 me funciona realmente bien una vez configurado.
Lo tengo colocado en una lámpara, porque la pared está ocupada por la cortina y no tengo espacio para ponerlo ahí. Aun así, el Aqara siempre ha funcionado bien en esa ubicación.
Con el Shelly Presence Gen4, la detección también fue muy buena. Al entrar en el salón, la luz se encendía inmediatamente. Al salir, tardaba aproximadamente dos segundos en apagarse.
Lo que no me acabó de convencer fue el sensor de iluminación. Incluso al mínimo, la luz se encendía antes de lo que me interesa. En el FP2 tengo configurado el encendido a 4 lux. En el Shelly lo puse a 1 y, aun así, se encendía con demasiada luz para mi gusto. Esto para mí es incómodo, porque no me gusta que las luces se enciendan demasiado pronto.
También detecté otro fallo: cuando me tumbaba en el sofá, la luz se apagaba. Lo solucioné ajustando el tiempo de detección de ausencia. Por defecto estaba en 0,2 segundos, demasiado poco para este caso. Lo dejé en 2 segundos y parece que no volvió a fallar.
De nuevo apareció el límite del ángulo de 140 grados. Cuando me asomaba a la ventana, la luz se apagaba, algo que no me ocurre con el Aqara FP2, y eso que se supone que su angulo es de 120 grados. Posiblemente, lo ideal con este Shelly sería colocarlo en una esquina para aprovechar mejor el espacio.
Prueba con zonas en el salón
Aprovechando que el salón es amplio, hice una prueba con dos zonas.
La idea era que al entrar se encendiera la lámpara principal del salón y, cuando me sentara en el sofá, esa luz se apagara y se encendiera la lámpara que tengo junto al sofá.
Aquí el funcionamiento fue perfecto.
Entraba en la habitación y se encendía la lámpara principal. Cuando salía de esa zona, se apagaba a los pocos segundos. Si atravesaba el salón y me iba al sofá, se encendía la otra lámpara y se apagaba la luz principal del salón.
En este punto, el Shelly Presence Gen4 funciona como se espera. Las zonas son útiles, responden bien y permiten automatizaciones más inteligentes que un simple sensor de movimiento.
También puse la altura mínima de detección en 0,3 metros y comprobé que el robot aspirador no activaba la luz. Esto también me funciona con el Aqara FP2, que no detecta el aspirador, aunque Aqara indica que lo hace mediante IA.
Shelly Presence Gen4 vs Aqara FP2: comparativa real en Home Assistant
Una de las dudas más lógicas es si merece más la pena el Shelly Presence Gen4 o el Aqara FP2. Son dos sensores pensados para un uso parecido, pero después de probarlos juntos queda claro que no están enfocados exactamente al mismo tipo de usuario. El Shelly destaca más por control local, integración oficial con Home Assistant y opciones avanzadas, mientras que el Aqara FP2 sigue siendo más cómodo de configurar y más visual.
Para terminar, puse el Aqara FP2 junto al Shelly Presence Gen4 y comprobé cómo respondían al entrar y salir de la habitación. Quería ver cuál reaccionaba antes en una prueba directa.


Curiosamente, al entrar en la habitación, el Shelly respondió ligeramente más rápido. La diferencia era pequeña, pero se repetía. Después de varias pruebas, el patrón fue bastante claro: el Shelly ganaba por casi medio segundo al detectar la entrada.
Al salir ocurría lo contrario. El Aqara FP2 detectaba la ausencia algo antes, con una ventaja de algo más de un segundo aproximadamente.
No es una diferencia enorme, pero sí interesante. El Shelly me ha parecido algo más rápido encendiendo al entrar, mientras que el Aqara FP2 libera antes la estancia cuando sales.
Shelly Presence Gen4 vs Aqara FP2: qué gana cada uno
Después de probar los dos, no diría que en esta comparativa entre Shelly Presence Gen4 y Aqara FP2 haya un ganador absoluto. Son sensores parecidos en concepto, pero bastante diferentes en experiencia de uso.
El Shelly Presence Gen4 gana en control local, integración oficial con Home Assistant, acceso web, opciones avanzadas, MQTT, configuración de altura, puntos ciegos, sensibilidad y ajustes finos.
El Aqara FP2 gana en facilidad de configuración, en la forma de calibrar la habitación, en el ajuste de luminosidad y en algunas situaciones donde el Shelly depende demasiado de la colocación. En mi salón, por ejemplo, el FP2 cubre mejor ciertas zonas laterales, como cuando me asomo a la ventana.
También hay diferencia en el número de zonas. El Shelly permite hasta 10 zonas configurables, mientras que el FP2 permite hasta 30. Para la mayoría de usuarios puede no ser decisivo, pero si quieres dividir mucho una estancia, el FP2 da más margen.
En detección múltiple, el Shelly indica hasta 6 personas, mientras que el Aqara FP2 indica hasta 5 personas, aunque Aqara recomienda que el mejor resultado se obtiene con no más de 3 personas. No es una prueba que haya podido llevar al límite en mi caso, ya que somos dos en casa, así que lo dejo como dato técnico oficial, no como una prueba propia.
Precio y dónde comprar
En el momento de revisar este análisis, el Shelly Presence Gen4 aparece en la tienda oficial de Shelly a 69,98 €, aunque hay que sumar los gastos de envío.. En Amazon, en el momento de escribir el borrador, lo tenía localizado a 83,49 €.


Sensor de presencia mmWave con Wi-Fi 6, Zigbee 3.0, Bluetooth 5 LE y Matter-over-Wi-Fi. Una opción muy interesante para Home Assistant si buscas control local, zonas configurables y ajustes avanzados.
El Aqara FP2 estaba a 82,99 € tanto en Amazon como en la web oficial.


Aqara FP2
Sensor de presencia mmWave (60–64 GHz) con posicionamiento por zonas (hasta 32) y multipersona (hasta 5). Integra sensor de luz. Compatible con Apple Home, Alexa y Google y Home Assistant vía HomeKit Controller.
Como siempre, los precios pueden cambiar según ofertas, color, tienda o disponibilidad. Con estos precios como referencia, el Shelly queda como una opción muy competitiva si lo vas a usar por WiFi con Home Assistant y quieres aprovechar todo su apartado local. El Aqara FP2, por su parte, sigue siendo una alternativa muy sólida si prefieres una experiencia más sencilla y visual.
✅ Pros
- ✅Integración oficial con Home Assistant.
- ✅Funcionamiento local con la integración de Shelly.
- ✅No necesita nube de Shelly para funcionar en Home Assistant.
- ✅Wi-Fi 6, Bluetooth 5 LE, Zigbee 3.0 y Matter-over-Wi-Fi.
- ✅Permite crear hasta 10 zonas configurables.
- ✅Detección rápida al entrar en la habitación.
- ✅Muchas opciones de ajuste: sensibilidad, potencia, altura, puntos ciegos y LED.
- ✅Las zonas han funcionado muy bien en la prueba del salón.
- ✅El ajuste de altura evitó que el robot aspirador activara la luz.
- ✅El LED se puede apagar o configurar con modo nocturno.
- ✅Interfaz web local para cambiar entre Matter/WiFi y Zigbee en firmware 1.7.0 o superior.
❌ Contras
- ❌La instalación inicial desde la app me dio problemas.
- ❌La calibración de la habitación es más manual que en el Aqara FP2.
- ❌En Zigbee2MQTT expone entidades, pero en mis pruebas no funciona correctamente.
- ❌El cambio entre Matter/WiFi y Zigbee puede resultar confuso si no sabes que en firmware 1.7.0 o superior se hace desde la interfaz web local.
- ❌Matter funciona, pero en mis pruebas quedó muy limitado.
- ❌En Google Home solo pude ver ocupación, sin iluminación.
- ❌El sensor de iluminación no me ha convencido tanto como el del FP2.
- ❌El ángulo de 140 grados puede limitar mucho según dónde lo coloques.
- ❌Necesita una buena colocación para aprovecharlo bien.
Conclusión: ¿merece la pena el Shelly Presence Gen4?
El Shelly Presence Gen4 me parece un sensor de presencia muy recomendable si usas Home Assistant y te gusta tener control sobre cada parámetro. No es el sensor más sencillo de configurar, pero sí uno de los más interesantes si buscas funcionamiento local, integración oficial, acceso web, zonas, MQTT y muchas opciones avanzadas.
En mis pruebas ha funcionado muy bien por WiFi con la integración de Shelly. La detección al entrar es muy rápida, las zonas funcionan como se espera y los ajustes de altura, puntos ciegos y sensibilidad permiten afinar bastante el comportamiento.
Eso sí, no es perfecto. La instalación inicial me dio problemas, Matter se queda limitado en mis pruebas y Zigbee2MQTT, aunque expone entidades y aparece como compatible, no me ha funcionado de forma usable. El sensor de iluminación tampoco me ha convencido tanto como el del Aqara FP2.
Por eso mi valoración final es de 3,5 sobre 5. No porque el Shelly Presence Gen4 funcione mal, ya que por WiFi con Home Assistant me ha dado muy buen resultado, sino porque una parte importante de su atractivo está precisamente en la conectividad múltiple. En mis pruebas, Zigbee2MQTT no ha sido una opción usable y Matter queda demasiado limitado. Si estos dos puntos mejoran con futuras actualizaciones, especialmente el funcionamiento por Zigbee, sería fácilmente un sensor de 4 sobre 5.
Si estás dudando entre Shelly Presence Gen4 vs Aqara FP2, mi conclusión es bastante clara. El Shelly me parece mejor para usuarios avanzados, especialmente si quieren integrarlo en Home Assistant, usarlo en local y ajustar cada parámetro. El Aqara FP2 sigue siendo mejor si buscas algo más sencillo, más visual y más fácil de dejar fino desde el primer día.
Si te gusta tocar configuraciones, crear zonas, usar Home Assistant y mantener todo lo más local posible, el Shelly Presence Gen4 es una muy buena opción. Si prefieres instalar, calibrar y olvidarte, probablemente el Aqara FP2 siga siendo la compra más cómoda.
Preguntas frecuentes sobre el Shelly Presence Gen4
¿Qué es el Shelly Presence Gen4?
Es un sensor de presencia mmWave para domótica, capaz de detectar a una persona aunque esté quieta, no solo cuando se mueve. Se diferencia de un sensor de movimiento clásico en que trabaja con zonas configurables dentro de una misma habitación, lo que permite automatizar de forma distinta según en qué punto exacto de la estancia esté alguien.
¿Necesito la nube de Shelly para usarlo en Home Assistant?
No. La integración oficial de Shelly en Home Assistant funciona de forma local, sin depender de la nube. También puedes acceder directamente a la interfaz web del dispositivo desde el navegador para configurar la mayoría de sus parámetros, algo poco habitual en sensores de esta gama.
¿Funciona el Shelly Presence Gen4 con Zigbee2MQTT?
Aparece como dispositivo compatible y llega a exponer bastantes entidades, pero en la práctica esta vía todavía no es fiable: probamos tanto firmware estable como beta y el comportamiento fue el mismo en ambos casos. Si necesitas que el sensor de presencia responda con garantías, la vía recomendable por ahora es la integración oficial de Shelly por WiFi, dejando Zigbee2MQTT como algo a revisar en próximas actualizaciones.
¿Cómo se cambia entre Matter/WiFi y Zigbee en el Shelly Presence Gen4?
Depende del firmware. En versiones 1.7.0 o superiores, Shelly indica que el cambio debe hacerse desde la interfaz web local del dispositivo, entrando en Settings y seleccionando Switch to Matter/Zigbee. El botón físico (cinco pulsaciones rápidas) puede no completar el cambio según la versión instalada, así que si no funciona con el botón, prueba desde la web conectándote en modo AP o por WiFi antes de pensar que el dispositivo falla.
¿Cuántas zonas permite crear el Shelly Presence Gen4?
Hasta 10 zonas configurables dentro del área que cubra el sensor. Sirven para lanzar automatizaciones distintas según la parte exacta de la habitación donde detecte presencia, por ejemplo encendiendo una luz diferente si estás cerca de la puerta o sentado en un punto concreto. Es menos margen que las 30 zonas del Aqara FP2, aunque para una habitación estándar suele ser suficiente.
¿Dónde es mejor colocar el Shelly Presence Gen4 para que detecte bien?
Al tener un ángulo de detección de 140 grados, conviene evitar colocarlo justo en la entrada de una habitación o en un hueco estrecho, ya que puede tardar en detectar hasta que das varios pasos dentro. Suele funcionar mejor en una esquina amplia o en un punto central que cubra bien la zona donde realmente pasas más tiempo, más que elegir la ubicación solo por comodidad o cercanía a un enchufe.
¿Es mejor el Shelly Presence Gen4 o el Aqara FP2?
Ninguno gana en todo: son sensores pensados para perfiles distintos. Si priorizas control local, integración oficial en Home Assistant y ajustar cada parámetro a fondo, el Shelly Presence Gen4 tiene ventaja. Si prefieres algo que funcione bien desde el primer momento, con una calibración más automática y sin tanta curva de configuración, el Aqara FP2 sigue siendo la opción más cómoda.
¿Merece la pena el Shelly Presence Gen4 si ya tengo Home Assistant?
Sí, sobre todo si lo vas a usar por WiFi con la integración oficial, que es donde mejor rinde. Nuestra puntuación es de 3,5 sobre 5: no baja por su funcionamiento principal, que es muy sólido, sino porque dos de sus vías de conectividad anunciadas, Zigbee2MQTT y Matter, todavía no están a la altura del resto del dispositivo.
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