Análisis del ECOVACS WINBOT Mini 2: opinión tras probarlo en ventanas, espejos y cristales difíciles

Hace poco nos hemos comprado un piso y me encontré con un problema que seguramente te suene: una de las ventanas es fija, no se puede abrir, y resulta difícil acceder a ella para limpiarla. A eso se suma que limpiar cristales es una de esas tareas que siempre acabas dejando para otro día. Llevaba tiempo dándole vueltas a los robots limpiacristales, así que estuve mirando alternativas en Amazon y me decidí por el ECOVACS WINBOT Mini 2 para salir de dudas de una vez: ¿pero realmente merece la pena un robot limpiacristales o es un capricho caro?

Este análisis está hecho después de varias semanas usándolo de verdad en varios escenarios distintos. No me he limitado a probarlo en la ventana del salón: lo he llevado a ventanas estrechas, al espejo del baño, a los azulejos de la pared, a la puerta de cristal de un local que llevaba mucho tiempo sin limpiarse y, por supuesto, a la famosa ventana fija que fue el motivo de la compra. He medido tiempos reales de limpieza en cada tamaño de cristal, he medido el ruido con sonómetro y he probado sus límites hasta encontrar dónde falla. La unidad la he comprado yo y el fabricante no ha tenido ninguna influencia en este análisis. Aquí vas a encontrar el unboxing, la instalación, cómo funciona la app, los modos de limpieza, las pruebas reales una por una, el mantenimiento posterior, si se puede integrar en Home Assistant y mi veredicto final.

En resumen: qué es y para quién tiene sentido

El WINBOT Mini 2 es el robot limpiacristales compacto de ECOVACS. Se pega al cristal por succión, planifica su recorrido solo y va limpiando con una almohadilla de microfibra mientras pulveriza líquido limpiacristales. Funciona siempre conectado a la corriente y se controla por Bluetooth desde la app de ECOVACS.

Lo mejor: limpia muy bien como mantenimiento, en mis pruebas limpió correctamente bordes y esquinas, es pequeño y bajito, pasa por debajo del pomo de la ventana sin chocar y vuelve al punto de inicio al terminar, lo que resulta clave en cristales de difícil acceso. Lo peor: en ventanas estrechas no rocía líquido limpiacristales y te toca echarlo a mano, es ruidoso, repite el mensaje de bienvenida cada vez que lo enchufas sin opción de desactivarlo y no puede con la suciedad muy incrustada.

El veredicto corto: sí merece la pena, pero como herramienta de mantenimiento, no como sustituto de una limpieza a fondo.

Ficha técnica y características

Dimensiones215 × 215 × 55 mm
Peso1,3 kg ±0,1
MotorSin escobillas (brushless)
Potencia de succión en movimiento3.400 Pa
Potencia máxima de succión8.000 Pa
NavegaciónWIN-SLAM 4.0
Modos de limpiezaRápida, exhaustiva, profunda, bordes, puntual y control remoto
Sistema de pulverizaciónUltrasónico, 4 boquillas
Ancho de pulverización8,5 cm
Depósito de agua50 ml ±5
Cobertura por depósito (modo rápido)30 m²
Almohadilla de limpiezaMicrofibra doble cara, 215 × 214 mm
Rendimiento declarado (modo rápido)2 min 30 s ±10 s por m²
Tamaño mínimo de ventana25 × 25 cm
Grosor mínimo del cristal3 mm
Tipo de marco compatibleCon marco y sin marco
Altura mínima de obstáculo detectable2 mm
Altura mínima de marco detectable1 mm
Marcos y obstáculosCompatible con cristales con y sin marco; conviene comprobar los elementos muy bajos o salientes de cada superficie
Regreso al punto inicial
Reanudación tras interrupción
BateríaLitio 3.000 mAh / 3,6 V
Protección ante corte de corriente30 minutos
Potencia nominal declarada66 W
Voltaje nominal24 V
Longitud del cable4,7 m en total (3,5 m de cable DC + 1,2 m de cable AC)
Cuerda de seguridad3,3 m

Unboxing y diseño

Al abrir la caja te encuentras con el robot, la almohadilla de microfibra ya colocada, otra de repuesto, la fuente de alimentación, un bote de líquido limpiacristales y los manuales.

Contenido de la caja del ECOVACS WINBOT Mini 2: robot, adaptador de corriente, solución limpiacristales y manual

El robot tiene forma cuadrada con los bordes redondeados. Por arriba lleva un mango flexible con el que lo agarras para colocarlo y retirarlo, el botón de encendido y, a la derecha, el hueco por donde echas el líquido limpiacristales. Al darle la vuelta se ve la almohadilla, que se adhiere con facilidad al cuerpo del robot, las ruedas tipo oruga, los cepillos que lleva en las cuatro esquinas para limpiar precisamente los rincones, y los sistemas de pulverización en la parte superior e inferior.

Parte inferior del ECOVACS WINBOT Mini 2 con la almohadilla de microfibra, las ruedas y la etiqueta de especificaciones

El material es plástico, pero con buena sensación de calidad. Incluye también una cuerda de seguridad, algo que no es un accesorio decorativo: si vas a limpiar ventanas exteriores, es lo que evita que el robot acabe en la calle y le dé un susto a alguien. Relacionado con esto, el WINBOT incorpora una batería, si está limpiando y se va la corriente, el robot no sigue trabajando, se detendrá y se mantendrá pegado al cristal durante unos 30 minutos para que no se caiga. Es una protección, no autonomía. De hecho, el WINBOT funciona siempre conectado a un enchufe.

Instalación y configuración inicial

La instalación fue sencilla. Te descargas la aplicación de ECOVACS, te registras, escaneas el código QR del robot desde la app, completas el emparejamiento y, tras asignarle un nombre, queda listo para usar. No hay más misterio.

Pantalla de la app ECOVACS para escanear el código QR y conectar el WINBOT Mini 2

El robot funciona en todo momento conectado por Bluetooth al móvil, pero hay un detalle práctico que se agradece: una vez configuras un modo de limpieza, este se queda guardado en el propio robot. Es decir, si vas a limpiar varias ventanas con el mismo programa, no necesitas volver a conectarte con el móvil en cada una. Solo tienes que entrar en la app si quieres cambiar de modo.

La app: modos de limpieza y ajustes

Al entrar en la aplicación aparecen los distintos modos de limpieza disponibles. La limpieza rápida está pensada para ventanas interiores poco sucias; la exhaustiva, para ventanas exteriores muy sucias; la profunda, para exteriores poco sucias; la limpieza de bordes se centra en los perímetros; la puntual sirve para atacar una mancha concreta; y el control remoto te permite manejarlo como si fuera un mando.

Modos de limpieza disponibles en la app del ECOVACS WINBOT Mini 2: rápida, exhaustiva, bordes, profunda, puntual y control remoto

En cuanto a los ajustes, no hay demasiado donde rascar. Puedes cambiar el nombre del robot, cambiar el idioma de la voz, activar el giro de las ruedas para poder limpiarlas y activar o desactivar la pulverización automática. Y aquí aparece el primer aviso importante, porque la propia app lo explica sin rodeos: el robot reconoce automáticamente el tamaño del cristal y ajusta la pulverización de agua, y en cristales estrechos ese volumen se ajusta directamente a 0. Traducido: en ventanas estrechas el robot no va a rociar líquido limpiacristales. Más adelante verás el problema que esto genera.

Ajuste de pulverización automática en la app del ECOVACS WINBOT Mini 2: en cristales estrechos el volumen de agua se ajusta a 0

Cómo se usa en el día a día

Cuando lo enchufas, lo primero que hace es darte las gracias por adquirir el WINBOT Mini 2 e indicarte que lo sujetes con la cuerda y humedezcas la almohadilla. La primera vez está muy bien, es un recordatorio útil. El problema es que te va a soltar ese mismo mensaje cada vez que enchufes el dispositivo, y no he encontrado forma de desactivarlo. Cuando estás cambiando de habitación y tienes que enchufarlo de nuevo, escuchar el discurso completo otra vez acaba cansando.

El proceso en sí es simple: humedeces la almohadilla, la colocas en el robot, seleccionas en la app el tipo de limpieza y ya puedes empezar. Agarras el dispositivo por el mango, lo pegas al cristal, pulsas el botón y esperas unos segundos a que te avise de que ya está sujeto. A partir de ahí se pone a trabajar solo. Cuando termina, te avisa; vuelves a sujetarlo por el mango y pulsas el botón para que se suelte.

Medición de ruido del ECOVACS WINBOT Mini 2 con sonómetro: 78,4 dB a un metro de distancia

Y aquí llega el punto que conviene tener claro antes de comprarlo: es ruidoso. Suena como un secador de pelo. Con un sonómetro, a aproximadamente un metro, medí 78,4 dB. No es un problema si limpias por la mañana, pero olvídate de ponerlo a funcionar de noche o si tienes a alguien durmiendo o trabajando cerca.

Primera prueba: las ventanas estrechas del piso

Empecé por las ventanas de mi piso, que son verticales y estrechas. El robot detectó el tipo de ventana y ajustó la limpieza automáticamente, pero aquí me topé con la limitación más importante de todo el análisis: en estas ventanas estrechas no echa líquido limpiacristales. Ya lo avisa la configuración, como comentaba antes, pero una cosa es leerlo y otra ver el resultado.

ECOVACS WINBOT Mini 2 limpiando una ventana vertical estrecha del piso

Sin líquido, el robot solo cuenta con la humedad que le hayas aplicado tú a la almohadilla, y el cristal no quedaba bien limpio. La única solución que encontré fue echar yo manualmente un poco de limpiacristales sobre la ventana antes de ponerlo a trabajar. Con eso el resultado sí fue muy bueno, pero evidentemente pierdes parte de la comodidad que buscas en un robot. El motivo lo explica la propia app: el WINBOT reconoce el tamaño del cristal y, cuando detecta que es estrecho, ajusta el volumen de pulverización a 0. No es un fallo del aparato, es una decisión de diseño, pero el resultado práctico es el mismo.

En esta ventana, de 38 × 185 cm por cristal, puse limpieza exhaustiva en la parte exterior y rápida en la interior. El resultado fue bueno: puede quedar alguna marca suelta, pero se quita pasando un papel, y compensa con creces el trabajo que te ahorra.

El espejo del baño y los azulejos

La siguiente prueba fue el espejo del baño, y aquí el funcionamiento mejoró claramente. Al ser un cristal cuadrado, el robot limpia en horizontal, así que sí pulveriza líquido limpiacristales. El espejo quedó muy bien.

Este espejo no tiene marco, lo que me sirvió para comprobar lo que anuncia el fabricante sobre cristales sin marco: efectivamente, no dio ningún problema para detectar los límites. El único incidente fue con unos casquillos que tapan parte del espejo, donde en una de las pasadas se quedó atascado.

Ya puestos, probé también con los azulejos de la pared del baño. Iba desconfiado, porque no sabía cómo se comportaría con las juntas entre baldosas, pero funcionó sin problema y el resultado no quedó nada mal. No es el uso que le voy a dar, pero como prueba de los límites del aparato me sirvió perfectamente.

Eso sí, conviene decirlo claro: fue una prueba puntual y siempre bajo supervisión. El WINBOT está pensado para cristales y espejos planos, y no recomendaría usarlo de forma habitual sobre azulejos, sobre todo si tienen juntas profundas, relieve, grietas o irregularidades que puedan afectar a la succión.

La prueba extrema: la puerta de cristal de un local

Aproveché para llevarlo a la puerta de cristal de un local que está en desuso. Mide 210 × 80 cm y llevaba mucho tiempo sin limpiarse, con suciedad acumulada de verdad. Era la prueba perfecta para ver dónde está el techo del robot.

Por la parte exterior puse limpieza exhaustiva. El cristal no quedó del todo limpio: la suciedad incrustada no fue capaz de quitarla. Probé después con la limpieza puntual, que está pensada para atacar una mancha específica, y aunque mejoró algo, siguió quedando rastro. Para este tipo de suciedad el robot se queda corto, y conviene decirlo claramente.

ECOVACS WINBOT Mini 2 limpiando la puerta de cristal de un local en desuso

Por la parte interior usé limpieza rápida y el resultado fue mucho mejor porque no había tanta suciedad incrustada. Aun así quedó alguna mancha sin salir, siguiendo el mismo patrón. Con todo, el resultado me parece bueno teniendo en cuenta el estado de partida: la clave está en usarlo como mantenimiento periódico, no como rescate de un cristal abandonado.

Las ventanas del piso: el caso que motivó la compra

Terminadas las pruebas, llevé el WINBOT a lo que de verdad me interesaba: las ventanas de mi piso, empezando por la famosa ventana fija.

Esta ventana, de 110 × 70 cm, no estaba especialmente sucia, nada que ver con la del local; tenía marcas de lluvia, la suciedad típica del exterior y un excremento de pájaro, que era justo el tipo de mancha que me interesaba ver cómo resolvía. Preferí usar limpieza exhaustiva, y quedó muy limpia: el excremento lo quitó sin problema. Para la parte interior usé el lavado rápido y sin problema. Un detalle práctico que se agradece aquí: el cable del dispositivo es largo, así que te va a servir en la mayoría de situaciones sin pelearte buscando enchufes.

Algo que sí pude observar en esta ventana, al ser exterior: si hace algo de aire, se lleva el líquido limpiacristales antes de que el robot pueda aprovecharlo bien. Es algo a tener en cuenta si vas a limpiar cristales exteriores en un día ventoso.

Y hay algo que descubrí precisamente limpiando esta ventana poco accesible y que me parece de lo más útil de todo el robot: al terminar, vuelve al punto donde iniciaste el lavado. Eso significa que puedes retirarlo sin problema de un sitio complicado, en lugar de tener que estirarte hasta donde haya quedado parado. Para el caso concreto que me llevó a comprarlo, esto marca la diferencia.

Otra de las ventanas mide 60 × 83 cm. Aquí, al ser un cristal estrecho, volvió a no rociar limpiacristales y me tocó hacerlo a mano.

Cómo he hecho las pruebas

He usado el WINBOT Mini 2 durante varias semanas en las ventanas de mi vivienda, un espejo sin marco, azulejos y la puerta de un local. Los tiempos están medidos desde el inicio del ciclo hasta el aviso de finalización, y el ruido con un sonómetro a aproximadamente un metro del robot. Todos los resultados son propios y pueden variar según el tamaño del cristal, el nivel de suciedad, el modo seleccionado y la humedad de la almohadilla.

Tiempos reales de limpieza medidos

Estos son los tiempos que he cronometrado en cada superficie durante las pruebas, con la medida de cada cristal y el modo empleado:

SuperficieMedidasLimpieza rápidaLimpieza exhaustiva
Ventana estrecha vertical (piso)38 × 185 cm por cristalUnos 3 minutosAlgo más de 4 minutos
Puerta de cristal (local)210 × 80 cmAlgo más de 4 minutosUnos 8 minutos
Ventana fija (piso)110 × 70 cmAlgo más de 2 minutos5 minutos
Ventana estrecha vertical (piso)60 × 83 cm2 minutosAlgo más de 3 minutos

Como referencia, ECOVACS declara 2 minutos y 30 segundos ±10 segundos por metro cuadrado en modo rápido. La ventana fija de 110 × 70 cm tiene 0,77 m², así que el tiempo teórico rondaría los 2 minutos y, en mi prueba, tardó algo más de dos minutos. Es una cifra coherente, aunque el tiempo final depende de los bordes detectados y de las condiciones de limpieza.

Detalles que se notan al usar este limpiacristales automático

Hay dos cosas que me han gustado especialmente en las pruebas. La primera es que limpia también los bordes y las esquinas, y el resultado ahí es muy bueno, que suele ser justo donde fallan este tipo de aparatos. La segunda es su tamaño: al ser tan pequeño y tener tan poca altura, cabe en la mayoría de los huecos y, por ejemplo, no choca con el pomo de la ventana, sino que pasa por debajo sin problema.

Como contrapartida, hay una limitación que conviene saber: no sirve para limpiar superficies horizontales. Quise probar con la mesa del salón y directamente indicaba que no estaba en la posición correcta y no se ponía a limpiar. El dispositivo tiene que trabajar en vertical.

Mantenimiento del robot limpiacristales después de usarlo

Cuando terminas, toca limpiar la almohadilla de microfibra. Aquí buenas noticias: se limpia muy bien y la suciedad sale con facilidad. En mis pruebas fue suficiente con lavarla a mano y frotarla suavemente; no necesité meterla en la lavadora. Antes de volver a colocarla conviene revisar que no quede ninguna partícula adherida, porque podría marcar el cristal en el siguiente ciclo.

Instrucciones de la app ECOVACS para limpiar las ruedas motrices y las esquinas del WINBOT Mini 2

Las esquinas se limpian con un trapo. Y para las ruedas hay un truco que se agradece: puedes entrar en la aplicación y activar el giro de las ruedas, de forma que las limpias poniendo el trapo encima mientras giran. Con eso queda todo listo para la siguiente vez.

¿Se puede usar el WINBOT Mini 2 con Home Assistant?

No. El dispositivo funciona por Bluetooth y se conecta directamente al móvil, y la integración de ECOVACS no sirve para este modelo, al menos por ahora.

Es una pena, porque en mi caso tendría bastante sentido: si estuviera integrado en Home Assistant, no haría falta que cada miembro de la familia se instalase la aplicación de ECOVACS para poder usarlo. Si buscas un limpiacristales para integrar en tu sistema domótico, este no es tu modelo.

Qué no he podido probar

Para ser justo con lo que sí he comprobado, conviene decir también dónde no llega este análisis. No lo he usado sobre claraboyas ni techos acristalados, así que no puedo valorar cómo se comporta en esos escenarios, que son precisamente los más delicados en cuanto a seguridad.

Puntuación final
ECOVACS WINBOT Mini 2
4 / 5

✅ Pros

  • Limpia muy bien como mantenimiento periódico de cristales
  • En mis pruebas limpió correctamente los bordes y las esquinas
  • Tamaño compacto y poca altura: pasa por debajo del pomo de la ventana
  • Vuelve al punto de inicio al terminar, clave en cristales de difícil acceso
  • Funciona bien en cristales sin marco, como el espejo del baño
  • El modo de limpieza se guarda en el robot, sin reconectar el móvil
  • Cable de alimentación largo, suficiente para la mayoría de situaciones
  • La almohadilla se lava bien a mano, sin necesidad de lavadora
  • Protección de 30 minutos ante un corte de corriente para que no caiga

❌ Contras

  • En cristales estrechos no rocía limpiacristales y hay que echarlo a mano
  • Ruidoso: 78,4 dB medidos a un metro, suena como un secador
  • Repite el mensaje de bienvenida cada vez que lo enchufas, sin poder desactivarlo
  • No puede con la suciedad muy incrustada
  • No funciona en superficies horizontales
  • Sin integración con Home Assistant
  • Puede atascarse con elementos que sobresalen del cristal, como los casquillos de un espejo

Precio y dónde comprar

El ECOVACS WINBOT Mini 2 cuesta 299 € en Amazon en el momento de escribir este artículo, aunque es habitual que baje de precio en ofertas puntuales, así que conviene comprobar el precio actual antes de decidirte.

ECOVACS WINBOT Mini 2
ECOVACS WINBOT Mini 2 — Robot Limpiacristales

Robot limpiacristales compacto con pulverización automática, navegación WIN-SLAM 4.0 y regreso al punto de inicio, compatible con cristales con y sin marco.

Conclusión: ¿merece la pena?

El WINBOT Mini 2 limpia muy bien los cristales, pero hay que entender para qué está pensado: mantenimiento. Si lo usas para limpiar las ventanas cada pocas semanas, cumple su función y te quita bastante trabajo. Puede dejar alguna marca suelta que tendrás que rematar con un papel, y ahí hay una diferencia de fondo con la limpieza manual: tú ves una mancha y insistes hasta que desaparece, mientras que el robot pasa por encima y, si no sale, sigue su camino.

Después de varias semanas utilizándolo, mi sensación es que reduce mucho el tiempo que dedico a limpiar cristales, aunque no elimina del todo la necesidad de dar algún repaso puntual.

Si tienes un cristal muy sucio, como era el caso del local (que reconozco que es un caso extremo), lo suyo es que lo limpies a mano primero y a partir de ahí uses el robot como mantenimiento. Con esa dinámica el cristal va a quedar muy bien.

Entonces, ¿merece la pena? En mi caso sí, siempre que tengas claro el uso que le vas a dar. Para mantener las ventanas limpias sale ganando, y sobre todo para esa ventana fija a la que no tengo acceso, donde me resulta especialmente útil. La limpieza es buena, aunque siempre pueda quedar algún resto puntual.

Ahora bien, si tienes ventanas estrechas, tienes que valorar seriamente si el hecho de que no eche limpiacristales te va a resultar molesto o si puedes convivir con ello. En mi caso he tenido suerte: si la ventana inaccesible hubiera sido estrecha, sí que habría sido un problema real. Y si lo que buscas es integrarlo en tu instalación domótica, tendrás que seguir esperando.

Preguntas frecuentes

¿El ECOVACS WINBOT Mini 2 funciona sin cable?

No. El WINBOT Mini 2 funciona siempre conectado a un enchufe mientras limpia. Incorpora una batería, pero esta no le da autonomía de trabajo: solo sirve como protección ante un corte de corriente, manteniendo el robot pegado al cristal durante unos 30 minutos para que no se caiga.

¿Por qué el robot no echa líquido limpiacristales en algunas ventanas?

El WINBOT reconoce automáticamente el tamaño del cristal y ajusta la pulverización de agua. En cristales estrechos, la propia app indica que el volumen de pulverización se ajusta a 0, así que no rocía nada. En nuestras pruebas confirmamos este comportamiento en ventanas estrechas, y la solución fue aplicar el líquido limpiacristales manualmente antes de empezar la limpieza.

¿Es compatible el WINBOT Mini 2 con Home Assistant?

No. El dispositivo funciona por Bluetooth y se conecta directamente al móvil, y la integración de ECOVACS no es válida para este modelo, al menos por ahora. Si buscas un limpiacristales para integrar en tu sistema domótico, este no es tu robot.

¿Cuánto ruido hace el WINBOT Mini 2?

En nuestras pruebas medimos 78,4 dB con un sonómetro a aproximadamente un metro del robot. Es un nivel de ruido considerable, similar al de un secador de pelo, así que conviene evitar usarlo de noche o si hay alguien durmiendo o trabajando cerca.

¿Puede limpiar espejos y cristales sin marco?

Sí. En nuestras pruebas lo usamos en un espejo de baño sin marco y no dio ningún problema para detectar los límites del cristal. El único incidente fue con unos casquillos que sobresalían parcialmente sobre el espejo, donde el robot se quedó atascado en una de las pasadas.

¿Se puede usar el WINBOT Mini 2 sobre una mesa u otra superficie horizontal?

No. El dispositivo tiene que trabajar en vertical. En nuestras pruebas intentamos usarlo sobre una mesa y directamente indicaba que no estaba en la posición correcta, sin ponerse a limpiar.

¿Con qué frecuencia hay que usar el WINBOT Mini 2 para mantener los cristales limpios?

En nuestra experiencia, usarlo cada pocas semanas es suficiente para mantener los cristales en buen estado. Está pensado como herramienta de mantenimiento, no como sustituto de una limpieza a fondo: si el cristal tiene suciedad muy incrustada, es mejor limpiarlo antes a mano y usar el robot después para el mantenimiento posterior.

¿Puede quitar suciedad muy incrustada o manchas antiguas?

No de forma completa. En nuestra prueba con una puerta de cristal que llevaba mucho tiempo sin limpiarse, ni la limpieza exhaustiva ni la limpieza puntual consiguieron eliminar del todo la suciedad incrustada. Para suciedad reciente, como marcas de lluvia o un excremento de pájaro, el resultado sí fue muy bueno.

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