Seguimos probando enchufes inteligentes en AnálisisGadgets, y esta vez le ha tocado el turno al Shelly Plug M Gen3, un enchufe WiFi y Bluetooth con soporte para Matter, medición de consumo, protección contra temperatura y sobretensión, función de pasarela BLE para dispositivos Bluetooth cercanos y una carga máxima de 13 A / 3000 W.
No es una prueba de ficha técnica ni una simple recopilación de características. Llevo unas tres semanas usándolo dentro de mi propio ecosistema de domótica, principalmente con Home Assistant, la aplicación de Shelly, Matter y también haciendo pruebas con Google Home. Además, lo he comparado con otros enchufes inteligentes que ya he probado, como el SwitchBot Plug Mini y el Xiaomi Smart Plug 2.
En este análisis me voy a centrar en lo que realmente importa en el uso diario: cómo se instala, qué tal funciona con Home Assistant, qué ofrece por Matter, cómo responde con cargas altas, qué opciones de seguridad tiene, qué tal mide el consumo y si merece la pena frente a otros enchufes inteligentes WiFi.
Ficha técnica y características
| Modelo | Shelly Plug M Gen3 |
| Conectividad | WiFi y Bluetooth, con función BLE Gateway |
| Matter | Sí, Matter over WiFi |
| Carga máxima | 13 A |
| Potencia máxima | 3000 W |
| Medición | Consumo, energía, potencia, amperaje, tensión y frecuencia |
| Protecciones | Protección por temperatura, sobretensión y límites configurables de potencia, amperaje y voltaje |
| Control local | Sí, mediante IP del dispositivo, sin depender necesariamente de la nube |
| Integraciones | Shelly, Home Assistant, Matter, Google Home y Alexa |
| Funciones avanzadas | Modo Eco, programación, modo nocturno, MQTT, RPC sobre UDP, WebSocket de salida, extensor WiFi, BLE Gateway e inching / auto on-off |
| Diseño | Formato compacto y cuadrado, con botón iluminado configurable |
Unboxing y diseño
Una vez abrimos la caja, nos encontramos con el enchufe y el manual. Poco más. No hay demasiada historia aquí, pero tampoco hace falta mucho más en un producto de este tipo.

El enchufe está fabricado en plástico y, al tacto, se siente de buena calidad. No da sensación de producto barato, algo importante porque este tipo de dispositivos suelen acabar colocados detrás de muebles, en regletas o conectados a aparatos que consumen bastante.
En la parte frontal tiene un único botón iluminado. Lo interesante es que no solo sirve para encender o apagar el enchufe, sino que desde la configuración puedes cambiar el color de la luz del botón, tanto cuando el enchufe está encendido como cuando está apagado. También se puede ajustar la intensidad del brillo, algo útil si lo vas a poner en una habitación, un salón o cualquier zona donde una luz demasiado fuerte pueda molestar por la noche.
El diseño es compacto, pero tiene un detalle que conviene tener en cuenta: es cuadrado. No es enorme, pero al usarlo en una regleta puede tapar ligeramente el enchufe de al lado. Esto es algo que no pasa igual con el SwitchBot Plug Mini, que al ser redondo encaja mejor en algunas regletas. No llega al tamaño del Xiaomi Smart Plug 2, que me parecía demasiado grande, pero tampoco es el formato más cómodo si tienes los enchufes muy juntos.
Instalación: no me funcionó bien por Bluetooth, pero tiene alternativas
La instalación ha sido una de las partes más curiosas de la prueba. No sé si será cosa de mi unidad, de la aplicación o de algún problema puntual, pero no me ha sido posible instalarlo directamente desde la app de Shelly usando Bluetooth. Me daba error.

Al final opté por instalarlo a través de Matter. Una vez entró en la red, desde la aplicación le di a añadir dispositivo a través de WiFi y ya se añadió sin problema.
Como no estaba del todo seguro de si había sido un fallo puntual, volví a intentarlo. Y me pasó lo mismo. No fui capaz de instalarlo por Bluetooth. En ese momento probé otra vía: conectarme desde el ordenador al punto de acceso del propio enchufe, configurar la red WiFi desde ahí y después añadirlo a la aplicación de Shelly seleccionando WiFi e introduciendo la IP asignada al enchufe. En ese momento se instaló correctamente.

Eso sí, conviene matizar algo importante: el Bluetooth no sirve únicamente para el emparejamiento inicial. En el Shelly Plug M Gen3 también se puede usar como BLE Gateway, es decir, como pasarela para dispositivos Bluetooth cercanos compatibles. En mi caso, el problema estuvo en la instalación inicial por Bluetooth, no en que el enchufe carezca de esa función.
Esto puede sonar algo más lioso que en otros enchufes inteligentes, pero también deja clara una de sus ventajas: no estás obligado a depender de la aplicación desde el primer momento. Puedes configurarlo por Matter o mediante el punto de acceso del dispositivo, algo que para usuarios de Home Assistant y domótica local tiene bastante sentido.
Así que, si tienes problemas durante la instalación, hay dos caminos que merece la pena probar antes de darlo por perdido: añadirlo por Matter o configurarlo desde el modo AP del propio enchufe.
Aplicación Shelly y control local por IP
La aplicación de Shelly no me parece la más sencilla del mercado. Si vienes de apps más básicas, puede abrumar un poco al principio. Pero también es verdad que es bastante completa y ofrece muchas más opciones que la mayoría de enchufes WiFi que he probado.
Desde la app puedes activar el Modo Eco, ajustar el comportamiento del enchufe tras un corte de luz y decidir si debe volver apagado, encendido o en el mismo estado anterior. Esto último me parece importante, porque no todos los usos requieren lo mismo. No es igual un enchufe conectado a una lámpara que uno conectado a un router, un calefactor o un equipo que quieras que vuelva a funcionar automáticamente.

También puedes configurar el LED del botón, tanto el color como la intensidad cuando está encendido o apagado. Además, cuenta con modo nocturno, que permite reducir el brillo o apagarlo en el horario que elijas.
La programación de encendidos y apagados también está disponible, como cabría esperar en un enchufe inteligente de este tipo. Pero donde Shelly marca más diferencias es en las opciones avanzadas. El enchufe puede funcionar como extensor WiFi, permite desactivar la nube si quieres usarlo solo en local, ofrece MQTT, RPC sobre UDP y WebSocket de salida. Además, también incluye función BLE Gateway, por lo que el Bluetooth no queda limitado al alta inicial del dispositivo.
Para mí, una de sus principales ventajas es que no necesitas la aplicación en todo momento. Puedes entrar directamente desde el navegador usando la IP del dispositivo y desde ahí acceder a bastantes opciones de configuración. Se puede configurar la red WiFi, Matter, MQTT, Bluetooth, la función de pasarela BLE, la nube, el Modo Eco, programaciones y muchas más opciones.

Esto es justo lo que hace que el Shelly Plug M Gen3 sea especialmente interesante para quien no quiere depender de la nube ni de una app móvil para cada ajuste. Puedes dejarlo funcionando en local y tener mucho control desde su propia interfaz web.
Google Home y Alexa: integración básica
Con Google Home, tanto a través de la integración como mediante Matter, el control queda bastante limitado. En mi caso solo he tenido acceso a encender y apagar el enchufe. No aparecen opciones avanzadas ni mediciones de consumo dentro de Google Home.

Con Alexa no he podido probarlo por Matter, pero mediante la integración el comportamiento ha sido parecido: encendido y apagado, sin mucho más.
Esto no me sorprende demasiado, porque en muchos enchufes inteligentes las plataformas de voz suelen quedarse en lo más básico. Sirve si quieres controlar una lámpara o apagar algo con la voz, pero no es donde más partido se le saca a este Shelly.
Home Assistant: integración local y bastante completa
En Home Assistant la experiencia ha sido mucho mejor. El enchufe se detecta automáticamente, lo añades y queda listo para usar. Además, aparece con calidad plata en la compatibilidad, algo que siempre da cierta tranquilidad cuando hablamos de integraciones dentro de Home Assistant.
Una vez añadido, tenemos las entidades habituales que realmente importan en el día a día: encendido y apagado, energía consumida, frecuencia, intensidad de corriente, potencia y tensión. También responde rápido, prácticamente al instante, y funciona en local sin necesidad de depender de la nube.

No diría que Home Assistant sustituya al cien por cien todas las opciones avanzadas de la aplicación o de la interfaz web de Shelly, pero sí cubre de sobra el uso diario. Para controlar el enchufe, medir consumo y crear automatizaciones, va muy bien.
Como siempre, si lo combinas con PVPC Next Gen, puedes cruzar el consumo del enchufe con los precios actualizados de la luz. Esto resulta muy útil si te gusta controlar el gasto energético o si quieres automatizar ciertos dispositivos en función del precio de la electricidad.

También me llamó la atención que, además de los datos habituales de consumo y tensión, por Matter aparezca energía exportada. Es algo poco habitual en enchufes inteligentes y puede tener interés si quieres vigilar mejor ciertos consumos o instalaciones donde pueda haber retorno de energía, por ejemplo en entornos con placas solares.
Matter en Home Assistant: más completo de lo habitual
Matter me ha sorprendido bastante en este enchufe. Normalmente, muchos enchufes inteligentes con Matter se quedan en algo muy básico: encender, apagar y poco más. Aquí, en cambio, el Shelly Plug M Gen3 ofrece más información.
En Home Assistant, usando Matter, he podido ver consumo, energía, amperaje, tensión y energía exportada. No está nada mal, sobre todo si lo comparamos con otros enchufes Matter que apenas exponen el interruptor principal.

Esto le da ventaja frente a modelos como el SwitchBot Plug Mini, que por Matter se limita a encender y apagar. Ambos son Matter over WiFi, pero la cantidad de datos expuestos no es la misma.
Prueba real con un calefactor Philips CX5120
Llevo unas tres semanas con este enchufe y lo he podido probar bastante bien. La primera prueba importante fue la de siempre: comprobar cómo se comporta con una carga alta.
Para ello usé mi calefactor Philips CX5120 durante algo más de hora y media. Es una prueba que me gusta hacer con este tipo de enchufes porque permite ver si el dispositivo se calienta demasiado, si mide de forma coherente y si responde bien cuando trabaja con consumos elevados.
En este caso, el enchufe apenas se calentó, así que por esa parte me quedé tranquilo. En cuanto al consumo, el Shelly me marcó alrededor de 1950 W y 8,34 A, una cifra muy similar a la de otros enchufes inteligentes que ya he analizado.
| Enchufe | Potencia | Amperaje |
|---|---|---|
| Innr OSP 240 Zigbee exterior | 1932 W | 8,31 A |
| Aqara | 1966 W | 8,82 A |
| Meross MSS310 | 1959 W | 8,7 A |
| SONOFF | 1910 W | 8,61 A |
| SwitchBot | 1891 W | 8,5 A |
| Xiaomi Smart Plug 2 | 1904 W | n/a |
| Plug M Gen3 | 1950 W | 8,34 A |
La medición entra dentro de lo que esperaba viendo los resultados de otros modelos. No hay una desviación rara ni un comportamiento que me haga desconfiar del dato. Para controlar consumos domésticos, automatizar equipos o vigilar dispositivos concretos, me parece suficiente.
Protecciones, límites y avisos
La siguiente prueba fue configurar un límite de 1500 W para comprobar si el enchufe cortaba la alimentación cuando se superaba esa potencia. Como era de esperar, funcionó correctamente y apagó la estufa sin problema.
Además, recibí una notificación en el móvil desde la aplicación de Shelly indicando la subida. También recibí un correo, algo que me parece interesante si quieres tener alertas más visibles o llevar un control más serio de ciertos dispositivos.
Después hice la misma prueba con límites de amperaje y voltaje, y también funcionó correctamente. Es una de esas funciones que no siempre se usan a diario, pero que agradeces tener si vas a conectar aparatos con consumos altos o si quieres evitar sustos con determinados equipos.
Función inching: más útil de lo que parece
Otra función que me ha gustado mucho es el inching, también llamado auto on-off. Lo que hace es sencillo: si enciendes o apagas el enchufe, pasado un tiempo que tú configures, vuelve automáticamente al estado contrario.

El margen de tiempo va desde 60 segundos hasta 604800 segundos, que equivale a una semana. Esto puede parecer una tontería, pero en algunos casos es muy útil.
El ejemplo más claro es el router. Si lo tienes conectado a un enchufe inteligente y lo apagas en remoto, puedes quedarte sin conexión y no poder volver a encenderlo. Con esta función puedes apagarlo y hacer que vuelva a encenderse automáticamente pasado un tiempo. Para reinicios remotos o dispositivos que quieres cortar solo durante unos minutos, es una función muy práctica.
Además, el enchufe responde rápido, casi instantáneo, tanto desde Home Assistant como desde la aplicación. Imagino que el hecho de funcionar en local ayuda bastante en esta sensación de respuesta inmediata.
Shelly Plug M Gen3 vs SwitchBot Plug Mini
De los enchufes WiFi que he probado, el SwitchBot Plug Mini es probablemente uno de los modelos más parecidos para compararlo con este Shelly.
En carga máxima, el SwitchBot gana. Soporta 16 A y 3680 W, mientras que el Shelly se queda en 13 A y 3000 W. Esto no será un problema para la mayoría de usos domésticos, pero sí es un dato a tener en cuenta si vas a conectar aparatos de mucho consumo.
En Matter, en cambio, gana claramente el Shelly. Mientras el SwitchBot Plug Mini por Matter se limita a encender y apagar, el Shelly también muestra consumo, energía, amperaje, tensión y energía exportada. Ambos son Matter over WiFi, pero la experiencia no es igual. (Matter en Home Assistant)
Donde el Shelly también gana con claridad es en control local. No necesitas la nube en ningún momento y, si quieres, puedes incluso prescindir de la aplicación, porque al poder configurarlo desde la interfaz web mediante la IP del dispositivo tienes mucha más libertad.

En tamaño, ambos son bastante compactos. Aun así, el formato redondo del SwitchBot Plug Mini le da ventaja en regletas, porque ocupa mejor el espacio y molesta menos a los enchufes cercanos. El Shelly no es tan grande como el Xiaomi Smart Plug 2, pero su diseño cuadrado puede tapar ligeramente el enchufe de al lado.
En cuanto al sonido, ambos tienen el típico clic del relé al encender y apagar. No es exagerado, pero por la noche puede resultar molesto si lo tienes cerca.
También hay que destacar que una de las funciones estrella que tenía el SONOFF, la función inching, también está presente en el Shelly. Y aunque pueda parecer una función secundaria, en situaciones concretas puede marcar la diferencia.
Precio y dónde comprar
En el momento de escribir este análisis, el Shelly Plug M Gen3 se puede encontrar por unos 13 € en la tienda oficial, aunque hay que sumar unos 5 € de gastos de envío.
El SwitchBot Plug Mini ronda los 19 €, aunque en oferta puede bajar a unos 15,99 € en Amazon. Por su parte, el Shelly aparece listado en Amazon, pero de momento no está disponible.
Con estos precios, el Shelly Plug M Gen3 queda bastante bien colocado si buscas un enchufe con Matter, consumo, control local y muchas opciones avanzadas. Eso sí, conviene tener en cuenta los gastos de envío si solo vas a comprar una unidad.
Conclusión tras tres semanas de uso
El Shelly Plug M Gen3 me ha parecido un enchufe inteligente muy interesante para quien no quiere depender de la nube y busca algo más completo que el típico enchufe WiFi básico.
No es el modelo más sencillo si solo quieres instalarlo rápido y olvidarte, porque en mi caso la instalación por Bluetooth no fue bien y tuve que recurrir a Matter y al modo AP. Pero una vez configurado, el comportamiento ha sido muy bueno.
Lo mejor de este enchufe está en el control local, la configuración por IP, la buena integración con Home Assistant y un soporte Matter más completo de lo habitual, con datos de consumo, amperaje, tensión y retorno de energía. A eso se suman funciones útiles como los límites de potencia, amperaje y voltaje, los avisos, la programación, el modo nocturno y el inching.
También me ha gustado que con una carga alta de unos 1950 W apenas se calentara y que las protecciones funcionaran correctamente al fijar un límite de 1500 W, algo que da bastante confianza para un uso doméstico normal.
No es perfecto. El diseño cuadrado puede molestar algo en regletas y sus 13 A / 3000 W lo dejan por debajo de algunos rivales de 16 A. Aun así, para la mayoría de usos me parece más que suficiente.
Lo recomendaría sobre todo a usuarios de Home Assistant, a quienes valoren la privacidad, a quienes quieran medir consumo en local y a quienes busquen Matter sin renunciar a opciones avanzadas. Para un uso simple con Google Home o Alexa hay opciones más básicas, pero para domótica local este Shelly tiene bastante sentido.
✅ Pros
- ✅Control local muy completo, con acceso directo por IP sin depender siempre de la app ni de la nube.
- ✅Buena integración con Home Assistant, con respuesta rápida y datos útiles para automatizaciones.
- ✅Matter over WiFi más completo de lo habitual, mostrando consumo, energía, amperaje, tensión y retorno de energía.
- ✅Permite configurar límites de potencia, amperaje y voltaje, con corte automático y avisos en la app y por correo.
- ✅Función inching / auto on-off muy útil para reiniciar dispositivos como routers sin quedarte sin acceso remoto.
- ✅Botón físico con LED configurable en color, brillo y modo nocturno.
- ✅Opciones avanzadas como MQTT, WebSocket de salida, RPC sobre UDP, extensor WiFi y BLE Gateway.
- ✅Precio competitivo frente a otros enchufes Matter con medición de consumo.
❌ Contras
- ❌La instalación por Bluetooth no me funcionó bien y tuve que recurrir a Matter o al modo AP.
- ❌La app de Shelly es muy completa, pero no es la más sencilla si solo quieres algo rápido y básico.
- ❌El formato cuadrado puede tapar ligeramente el enchufe de al lado en algunas regletas.
- ❌Está limitado a 13 A / 3000 W, por debajo de otros enchufes de 16 A.
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